sábado, 9 de mayo de 2009

ASPECTOS PSICOLOGICOS DE LOS CHAKRAS



Cada chakra está
ligado a distintos aspectos psicológicos que se manifiestan en nuestra personalidad y
a las actitudes, tanto positivas como negativas, que se relacionan con ellos. Esto se debe
a que,los vórtices de
energía que se asientan en la columna astral son una extensión del subconsciente.

Nuestras actitudes son tendencias mentales que se han creado como consecuencia de
pensar y actuar de determinada manera durante periodos de tiempo muy largos
(probablemente durante muchas vidas). Como resultado de esta repetición, dichos
pensamientos y tendencias se han grabado en nuestra columna profunda, quedando
fijados en forma de patrones de comportamiento.

¿Cómo podemos cambiar hábitos tan
profundamente arraigados? Tenemos dos formas de hacerlo que son complementarias:
Conscientemente, utilizando nuestra fuerza de voluntad y Superconscientemente
utilizando la energía que discurre por nuestros canales sutiles.
Estamos acostumbrados a hablar de nuestras actitudes como positivas o negativas, y
así las clasificamos dos párrafos más arriba, pero ahora que conocemos su origen
deberíamos empezar a pensar en ellas como direcciones de nuestra energía. Cuando la
energía discurre a través de los chakras dirigiéndose hacia nuestro interior y hacia el
cerebro, caminamos hacia nuestra realidad más elevada. Cuando su flujo toma una
dirección errónea dirigiéndose hacia fuera de los chakras y hacia abajo, nos alejamos de
nuestra auténtica naturaleza.

Así pues trabajar con los chakras y con las actitudes ligadas a ellos no es sólo la
aproximación a nuestro cuerpo astral más práctica y aplicable a nuestras vidas diarias,
sino uno de los medios más potentes de progresar espiritualmente y conseguir que las
enseñanzas espirituales se hagan realidad en nuestra vida.
Éstas son las actitudes ligadas a cada chakra con las que puedes trabajar para
avanzar en tu viaje espiritual.

Muladhara chakra. A medida que la energía es atraída hacia su interior
desarrollamos las cualidades positivas de firmeza, lealtad, valor. Si la energía se dirige
hacia fuera del chakra aparecen las cualidades negativas ligadas a él: obstinación,
bajeza.

Swadisthana chakra. Cuando la energía toma la dirección correcta en el centro
sacral desarrollamos las actitudes de flexibilidad, apertura, de ser voluntariosos. Si la
energía se orienta de forma incorrecta aparecen en nosotros las actitudes erróneas de
falta de base, falta de personalidad.

Manipura chakra. Cuando la energía discurre a través de este chakra hacia el ojo
espiritual se adquiere un fuerte y dinámico auto-control, así como la cualidad de sentir
entusiasmo por la vida. Si la energía no circula por este chakra o se dirige hacia abajo,
se manifiestan las actitudes de abuso de poder y crueldad.

Anahata chakra. Si la energía se interioriza en el centro dorsal y se dirige hacia
arriba se desarrollan las cualidades de amor y compasión, así como el sentimiento de
devoción. Si la energía no está interiorizada en el chakra o se dirige hacia fuera se
manifiestan las actitudes de apego, emotividad perjudicial y la tendencia a sufrir
emociones fuera de control.

Vishudha chakra. Las actitudes beneficiosas ligadas al chakra cervical son calma
profunda, expansión y capacidad de permanecer en silencio. Las actitudes no deseables
unidas a él son inquietud, volubilidad, tendencia al aburrimiento y a estar ausente.

Ajna chakra-bulbo raquídeo Puesto que el bulbo raquídeo, o médula oblongata, es
el centro del ego, un fuerte movimiento energético positivo en ese centro desarrolla la
cualidad de auto-ofrecimiento y las actitudes de servicio desinteresado y entrega a la
divinidad. Un movimiento energético descendente acarrea las actitudes de
egocentrismo, orgullo, vanidad, y sentimiento de “Yo, Mi, Mío”.

Ajna chakra-ojo espiritual Cuando la energía asciende y pasa a través de este
centro adquirimos las cualidades de sintonía, alegría radiante y la capacidad de
orientarnos hacia la solución de los problemas. Un movimiento descendente de la
energía en el ojo espiritual trae como consecuencia las actitudes de ser excesivamente
intelectuales, fríamente racionales y utilizar de forma equivocada la voluntad.
Sahasrara Las actitudes unidas a la liberación que se produce cuando la energía
alcanza el “loto de los mil pétalos”, al Samadhi, se relacionan con la capacidad de ir
más allá de la dualidad; son las cualidades de armonía, libertad, omnipresencia,
omnisciencia, gozo infinito. Una vez que la energía ha alcanzado este punto ya no se
manifiestan cualidades negativas, no existen actitudes erróneas ligadas a él.
Esforzarnos por cambiar nuestras actitudes es una de las formas más importantes de
trabajar con los chakras. ¡Cambia tus actitudes y cambiarás tu vida!

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LOS ASPECTOS ESPIRITUALES DE LOS CHAKRAS



Como apuntamos en la lección anterior al hablar del cuerpo astral, el sistema de los
chakras organiza todo el sendero espiritual y nos proporciona un mapa de cómo salir de
la ilusión y llegar a la com-
prensión de Dios. Los tres
chakras inferiores se relacionan
más estrictamente con la
conciencia mundana; los tres
superiores con la conciencia
espiritual. Para espiritualizar
nuestra conciencia debemos
intentar centrar nuestra energía
cada vez más en los tres
chakras superiores, así creare-
mos un magnetismo que atraerá
la energía de los chakras
inferiores hacia arriba. De
todas formas también los
chakras inferiores tienen
aspectos espirituales y para
avanzar hacia nuestra meta
debemos conseguir que toda
nuestra energía se interiorice en
cada uno de los chakras, pase a
través de ellos y llegue al
cerebro. Como hemos dicho,
cada uno de ellos es una etapa
de nuestro peregrinaje interior;
estas etapas, como verás a
continuación, se relacionan con los pasos del sendero espiritual recogidos por Patanjali
en su Ashtanga Yoga.

Cuanta más energía consigamos concentrar en el centro coccígeo, Muladhara
chakra, más se desarrollará nuestro poder para seguir, tanto interior como
exteriormente, las reglas de Yama (control) y más manifestaremos los frutos positivos
de cada uno de los cinco yamas que se estudiaron en la lección dedicada a este tema.

Cuanta más energía se retire hacia el interior del centro sacral, Swadisthana chakra,
más se desarrollará nuestro poder para seguir los principios de Niyama, los “síes” del
sendero espiritual y obtendremos sus recompensas.

Cuando la energía comienza a ser retirada en el centro lumbar, Manipura chakra se
desarrolla la capacidad de Asana, de permanecer firme y relajado/a en una misma
postura durante un tiempo prolongado.

Al retirar la energía en el cuarto chakra, Anahata chakra, el centro dorsal, se
adquiere dominio sobre Pranayama, el control de la energía.

Cuando la energía es atraída al interior del quinto chakra, Vishudha chakra o centro
cervical, comenzamos a entrar en la etapa de Pratyahara, interiorización.

Cuando se retira la energía en el bulbo raquídeo, el polo negativo del sexto chakra,
Ajna chakra, comenzamos a adentrarnos en el estado de Dharana, concentración.
Al interiorizar la energía en el ojo espiritual, el polo positivo del sexto chakra,
Ajna chakra, se llega a la etapa de Dhyana, absorción, el auténtico estado meditativo.
Los aspectos espirituales asociados con este chakra son la Iluminación y el gozo divino.
Como dijimos unos párrafos más arriba, cuando en su ascensión interior la energía
se concentra en el polo positivo del sexto chakra, el “centro de la conciencia Crística” y
se produce allí un fuerte movimiento energético que expande y despierta el chakra, esta
energía se eleva de forma automática hasta el séptimo chakra, Sahasrara y el alma
alcanza su Liberación.
En la consideración de estos aspectos espirituales y nuestro viaje interior, hay que
tener en cuenta que el progreso espiritual no es algo tan preciso y concreto como el A-
B-C. Hay una dirección general de desarrollo, pero el avance no es estricto ni total en
todos los frentes. Podemos alcanzar las distintas etapas en diferentes tiempos, además
haber alcanzado una etapa no significa haber superado por completo las anteriores.
Algunas personas, en cuanto sienten una pequeña energía en un chakra determinado o
un atisbo de las cualidades ligadas al chakra, creen que ya lo han despertado y están
preparadas para pasar a la siguiente etapa de desarrollo. Las cosas no son tan sencillas.
Con frecuencia grandes logros en ciertos sectores del combate espiritual están
acompañados por resultados desalentadores en los demás frentes. Incluso yoguis
altamente avanzados pueden arrastrar todavía las debilidades del orgullo, los celos o la
intolerancia.

No puede decirse que un centro espinal se ha despertado hasta que Kundalini no
haya pasado por él con todo su poder.
Tal como se señala en la figura que acompaña este apartado, los chakras se
corresponden con los llamados “elementos” básicos de la materia: tierra, agua, fuego,
aire y éter. Estos elementos no se relacionan con los elementos químicos, sino que
simbolizan las etapas elementales de la creación, desde la energía cósmica (éter) hasta la
manifestación material (tierra). En este sentido simbolizan también las etapas del
desarrollo espiritual y el camino que tiene que seguir el alma para volver a su origen en
el Espíritu, desde la conciencia más burda, material (tierra) que corresponde al primer
chakra, hasta la más espiritual o sutil (éter) que corresponde al centro cervical. A los
centros superiores corresponde el elemento más sutil que el éter, llamado en yoga
superéter.

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LOS CHAKRAS



¿Qué son los chakras? Chakra es un término sánscrito que significa rueda. Pero no
una rueda estática o parada, sino una rueda que gira, da vueltas como una rueca o la
rueda de una noria. También pueden describirse los chakras como remolinos, vórtices.
Un chakra es un remolino de vibración y luz, es energía en rotación.
En la lección anterior hablamos de cómo la conciencia se eleva cuando la energía
sube por la columna. Pues bien, en este camino ascendente existen diversas etapas,
puntos en los cuales el viajero que recorre su sendero espiritual adquiere nuevas
percepciones. Por ejemplo, cuando la Kundalini, en su viaje hacia el cerebro llega a la
zona del corazón, se siente un gran amor hacia lo Divino. E incluso antes de que la
Kundalini llegue allí, un movimiento de energía en esa zona proporciona cierto
sentimiento de amor. Las etapas del viaje espiritual son los chakras.
Estos vórtices, estos centros de energía, se sitúan en la columna profunda, en el
sushumna, en los puntos en que las corrientes de energía secundarias se unen a la
corriente ascendente principal.


Situación de los chakras en relación con el cuerpo físico
“El ser humano común rara vez, o nunca, se da cuenta de que su cuerpo es un reino
regido por el Emperador Alma, cuyo trono se sitúa en el cerebro, y asistido por
regentes auxiliares que moran en los seis centros, o esferas de conciencia, de la
columna”
“Autobiografía de un yogui”. Paramhansa Yogananda

En nuestro cuerpo físico, a lo largo de la médula espinal existen varios ganglios o
centros nerviosos que recogen información de todo el sistema nervioso del cuerpo. Los
mensajes que llegan a estos ganglios o plexos nerviosos es clasificada y enviada desde
allí a cada una de las partes del cuerpo que lo requiere. Por ejemplo, si necesitas
levantar un peso, tu cerebro envía esta información, a través de la médula espinal, al
ganglio situado en el centro del pecho, junto al corazón. Desde esta “estación
clasificadora” se envían impulsos nerviosos, a través del sistema nervioso periférico, a
los músculos de tu brazo y mano para que se contraigan y levanten el peso.

Pues bien, cada uno de los ganglios principales de la médula espinal se corresponde
con un chakra. Esto no es extraño, pues los cuerpos causal y astral preceden y son
responsables de que aparezca el cuerpo físico, que, como explicamos en la lección
anterior, es una simple proyección material de esos dos cuerpos sutiles.
A lo largo del sushumna existen seis chakras principales, el séptimo chakra se sitúa
en el cerebro.

1. Muladhara chakra o centro coccígeo- Se sitúa en el coccix, en la base de la
columna. Este centro gobierna los pies y las piernas, el recto y el ano. Por tanto
controla las funciones de caminar, correr y la excreción.

2. Swadisthana chakra o centro sacral- Está situado delante del sacro, unos 4cm.
por encima del primer chakra. Controla el sistema reproductivo.

3. Manipura chakra o centro lumbar- Se sitúa a la altura del ombligo, por detrás
de él. Controla los órganos de la digestión y la asimilación (estómago, intestinos,
etc.)

4. Anahata chakra o centro dorsal- Se sitúa en el centro del pecho, junto al
corazón físico. Gobierna el corazón, los pulmones, el diafragma, los brazos y las
manos. Por tanto tiene bajo su control las funciones de la circulación,
respiración y la destreza manual.

5. Vishudha chakra o centro cervical- Se sitúa en la garganta. Gobierna el cuello,
la garganta y las cuerdas vocales. Controla la deglución, la capacidad del
expresión intelectual y de comunicación de ideas abstractas tanto de forma oral
como escrita y es un puente entre el cerebro y el resto del cuerpo.

6. Ajna chakra - Este chakra tiene dos polos.
El polo negativo es el bulbo raquídeo o médula oblongata- Se sitúa en la base
del cráneo y regula la respiración. A través de él entra en nuestro cuerpo la
energía cósmica. Es también el asiento del ego.
El polo positivo es el ojo espiritual- Se sitúa en el entrecejo y controla las
funciones más elevadas del cerebro: la intuición, el idealismo, la capacidad de
abstracción y de disfrutar de la vida, etc. Es además el lugar de la Iluminación.

7. Sahasrara chakra o loto de los mil pétalos- Se sitúa en la parte superior del
cráneo. Es el asiento del alma y el centro de la Liberación. Siguiendo las
enseñanzas de Paramhansa Yogananda, en Ananda no se trabaja directamente
con este chakra. Cuando la energía asciende y se retira en el ojo espiritual y se
alcanza la Iluminación se abre automáticamente un pasaje sutil entre el sexto
chakra y la parte superior del cerebro y se alcanza el Samadhi. Hasta que esto no
sucede no existe un canal entre el sexto y el séptimo chakra e intentar llegar a
éste por otro camino sería en vano; se dice que incluso puede resultar peligroso.

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lunes, 27 de abril de 2009

EL CUERPO ASTRAL




La palabra “astral” significa simplemente luz o energía. Existe todo un universo de
energía alrededor de nosotros y dentro de nosotros. Desde hace milenios los yoguis
afirman que detrás de la aparente realidad física del universo existe otra realidad a nivel
más profundo: una realidad energética. Y que esta energía, como manifestación del
Espíritu, tiene vida y conciencia. Como sabes, esta energía recibe el nombre de prana,
la fuerza vital universal o energía cósmica consciente.
El conocimiento de este ‘universo de energía’ y especialmente de
nuestra energía interna o universo astral, es clave para nuestro bienestar físico, mental y
espiritual. Este universo interior es un ‘lugar’ fundamental, es el terreno de las
transformaciones, el sitio donde podemos realizar nuestros ‘cambios de marcha’”.
Por encima de todo debemos saber y experimentar realmente que somos mucho más
que un amasijo de carne y huesos. ¡Estamos hechos de energía y luz! Somos almas
atrapadas en tres “recipientes corporales”, luchando por liberarnos. Estos tres cuerpos
son:

Físico- es el cuerpo material, “sólido”, de carne y hueso.
Astral- es el cuerpo de energía, luz, vibración.
Causal- es el cuerpo “ideacional”, el pensamiento, la sustancia mental

Los tres cuerpos se suceden desde el más denso, sólido o burdo (el físico), al más
ligero, etéreo o menos denso y burdo (el causal). El cuerpo astral es la conexión entre ellos.
Para hacerte una idea de estos tres cuerpos puedes recurrir a la siguiente imagen:
Imagina que deseas construir una casa. Diséñala en tu mente con toda claridad, con su
forma, color, tamaño, etc. Esto representa el aspecto causal del edificio, la idea. Esta
idea tiene un enorme poder. Todo comienza con una idea. El universo comenzó también
con una idea y existe todo un universo de ideas. También tu cuerpo existe en forma
ideacional.
Para sacar tu edificio del plano causal y convertirlo en algo tangible, físico, tienes
que aportar energía en forma de dinero, materiales, albañiles… Esto representa el
aspecto astral del edificio. Existe todo un universo de energía. Tu cuerpo existe
también en forma de energía.

Finalmente tu idea de la casa, gracias a la energía aportada, se convierte en el
edificio material. Esto representa el aspecto físico del edificio. Y así existe un universo
material, físico y tu cuerpo existe también en forma física, que es la más sólida y
familiar para nosotros.
De estos tres aspectos, ¿cuál es el más importante a la hora de construir una casa?
Los tres son necesarios, pero sin la participación de la energía la idea no podrá hacerse
realidad en el plano material.
Así pues, la clave para convertir una idea en realidad material es la energía. La clave
para realizar una transformación en nosotros es la conciencia y control de la energía, es
decir, trabajar con nuestro cuerpo astral.

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miércoles, 1 de abril de 2009

La relación entre Respiración y Energía



Pranayama es la cuarta etapa del
Ashtanga Yoga de Patanjali, que puede traducirse como el Sendero Óctuple del yoga.
Ya sabes también que, contrariamente a cómo suele utilizarse, pranayama no significa
“ejercicios respiratorios” ni ninguna clase de técnica yóguica. Es el estado en que
adquirimos control sobre nuestro prana, nuestra fuerza vital. En realidad es un tipo muy
específico de control, el que retira el prana de los sentidos.

Cuando conseguimos retirar el prana de los sentidos y llevarlo al interior, a nuestro
Ser, rompemos la hipnosis que nos lleva a identificarnos con el cuerpo y echamos abajo
el pensamiento narcotizante de que nuestra felicidad depende de las circunstancias
externas. Mientras no logremos este estado, los estados más avanzados del Ashtanga
Yoga nos esquivarán.

Los yoguis de la antigüedad desarrollaron un amplio espectro de técnicas para lograr
el estado de Pranayama.
En realidad todas las técnicas de yoga –visualizaciones, asanas, afirmaciones,
meditación, incluso la actitud correcta- pueden ser llamadas técnicas de pranayama,
porque son distintas formas de ayudarnos a dominar nuestra energía.
Cuando controlamos conscientemente la respiración utilizamos nuestra voluntad
para actuar sobre nuestra energía vital, prana. Los ejercicios llamados pranayamas nos
permiten, por medio de la respiración, no sólo atraer más fuerza vital gracias a la
entrada de oxígeno, sino también magnetizar nuestra columna astral controlando nuestra
energía y en última instancia nuestra conciencia.

Con cada inspiración la energía se mueve hacia arriba por la columna astral y con
cada espiración se mueve hacia abajo.
. Si lo haces con calma y conscientemente, cada vez que inspiras experimentas
cierta sensación de movimiento ascendente en tu interior y cada vez que espiras de
movimiento descendente. Esta “sensación” es el movimiento del prana.

Aunque en principio pueda parecerte sorprendente, los yoguis afirman que la
respiración es un efecto, no una causa, del movimiento de la fuerza vital; pues la energía
es un aspecto sutil, pero fundamental, de nuestro ser. Cuando con nuestra fuerza de
voluntad, es decir con el uso del poder mental, controlamos la respiración, nuestra
mente está controlando la energía, que a su vez controla la respiración física. Los tres
niveles, físico, energético y mental, están íntimamente ligados.

Así pues, cuando controlamos la respiración de determinadas formas, ejercemos
influencia sobre la energía interior. Esta energía se refuerza desarrollando la
consciencia, concentración y voluntad.

Hemos hablado mucho sobre la importancia de retirar la fuerza vital de los sentidos
y llevarla hacia el interior. Patanjali dice que cuando se consigue hacer esto, se levanta
el velo de la Luz Interior y la mente está dispuesta para entrar en dharana, auténtica
concentración. La verdadera concentración significa percibir claramente algunos
aspectos de la realidad interior, luz, sonido, gozo, etc.

Pero esto todavía está lejos del objetivo último del yoga: Autorrealización,
trascender la conciencia de separación de Dios. Por eso cuando practiques las técnicas
de pranayama, hazlo con el pensamiento de que tu meta es el samadhi, la unidad. Deja
que este pensamiento dirija y determine tus esfuerzos.
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miércoles, 25 de marzo de 2009

CÓMO DESARROLLAR MAGNETISMO



Como sabes, el fenómeno del magnetismo que se manifiesta en un imán se debe a
que éste emite sutiles líneas de fuerza, que pueden ser trazadas sobre un papel utilizando
limaduras de hierro. Nuestro cuerpo es como un imán cuyos polos son la base de la
columna y la parte superior de la cabeza.
El efecto del yoga consiste en imantar nuestro cuerpo y nuestra conciencia. Al igual
que una barra de hierro se imanta cuando sus moléculas se disponen en la dirección
Norte-Sur, el yoga alinea nuestras “moléculas” en la dirección correcta. Si aprendemos
a imantarnos, a dirigir nuestras moléculas sutiles en una sola dirección, nuestro
magnetismo se fortalecerá enormemente.

El magnetismo es clave a todos los niveles de nuestra vida, en la salud, los negocios,
las relaciones humanas y también para encontrar a Dios.
Del mismo modo que un cable por el que circula una corriente eléctrica crea un
campo magnético, cuando diriges tu energía en una única dirección creas un campo
magnético que será tanto más fuerte cuanto mayor sea la corriente de energía que
circula por tu interior. Si creas un flujo mental fuerte, tus pensamientos tendrán
magnetismo.
Todas las leyes físicas tienen su base en leyes espirituales. Si observas una ley en el
mundo material, puedes estar seguro de que existe una ley correspondiente a nivel más
profundo.

La ley del karma, por ejemplo, se expresa en la ley de la dinámica de Newton
según la cual a toda acción corresponde una reacción igual y de sentido contrario.
Nosotros poseemos un campo magnético, que se ve influido por otros campos
magnéticos, como el de los planetas o el de las demás personas. El poder de este campo
magnético es tan fuerte que nuestros pensamientos atraen hacia nosotros lo que
pensamos. Por ejemplo, si desarrollamos pensamientos de amor atraemos amor, o lo
mismo si desarrollamos pensamientos de odio. Gracias a este principio podemos atraer
hacia nosotros aquello que deseemos, el éxito, por ejemplo. Los pensamientos de éxito
desarrollarán las cualidades necesarias para obtenerlo.
Si convencemos a nuestra mente de que somos capaces de hacer algo, si la
convencemos profundamente, no a nivel superficial, nos sorprenderemos de lo que
podemos conseguir.

En una ocasión Paramhansa Yogananda encargó a un pintor el retrato de su
paramgurú Lahiri Mahasaya. Cuando el pintor le entregó el cuadro no le satisfizo el
resultado. Preguntó al autor cuánto tiempo había empleado en dominar su arte. Éste le
contestó que 20 años.
- ¿Quiere decir que tardó 20 años en convencerse de que podía pintar? Inquirió
Yogananda sorprendido.
El pintor, ofendido le retó:
- Me gustaría ver qué era capaz de hacer usted en ese tiempo.
- Déme solamente una semana. Fue la respuesta de Yogananda.
Al cabo de una semana Yogananda presentó ante el pintor la obra que había
realizado y éste tuvo que admitir que era mejor que una que él había hecho sobre el
mismo tema.
Lógicamente Yogananda no utilizó esa semana en aprender la técnica pictórica, lo
que hizo fue sintonizarse con la obra que quería realizar.
Si queremos dominar en algún campo del arte, la ciencia, la tecnología, etc. lo
principal que debemos hacer no es adquirir destreza en ese campo o aprender las
técnicas que lo gobiernan, lo más importante es entrar en su conciencia. Sintonizarse
con ella.

No podremos crear paz si desarrollamos pensamientos de ira. Si para protegernos de
una posible amenaza ponemos en marcha todo un sistema basado en el odio, sólo
fomentaremos odio y la amenaza crecerá. Si deseamos paz lo primero que debemos
hacer es comportarnos pacíficamente. Tenemos que imantar nuestro corazón dirigiendo
todas sus “moléculas” hacia la paz y así atraeremos a los demás hacia la paz. Las
vibraciones que creamos en nuestro interior tienen poder magnético para atraer aquello
en lo que pensamos. Pero el magnetismo no es sólo mental, es también del corazón.
Ofrece tu energía con amor, con sentido de ir desde tu ego al Infinito.
Clases de magnetismo
Una persona puede desarrollar distintos tipos de magnetismo, algunos de los cuales
pueden incluirse en la categoría de magnetismo físico. En las enseñanzas del yoga este
magnetismo se trata en muchos aspectos. Swami Kriyananda cuenta que conoció a un
hombre con magnetismo para los animales y aunque no era un hombre fuerte, podía
imponerse incluso a los leones.

Pero no debemos olvidar que nuestra meta es espiritual. El cuerpo es parte de
nuestra naturaleza y debemos desarrollarnos equilibrada y armoniosamente, sin
embargo tenemos que poner cuidado en no alimentar al ego. Nuestro magnetismo debe
dirigirse siempre hacia la parte superior de la cabeza.
El poder del magnetismo es algo maravilloso porque la energía que sentimos en
nosotros es la misma que creó el universo. Si aprendes a dominarla de manera adecuada,
espiritualmente, no tendrás límites para actuar sobre lo que desees.
Formas de desarrollar el magnetismo
Existen dos formas fundamentales de desarrollar nuestro magnetismo.

1) Sintonizarse con personas que lo posean. Una barra metálica se magnetiza
cuando se coloca cerca de un trozo de hierro imantado. De la misma forma, para
adquirir un fuerte magnetismo es importante relacionarse con personas que posean el
tipo de magnetismo que desees desarrollar. Si deseas atraer el éxito mantente en
contacto con personas de éxito, no con fracasados. Si quieres adquirir magnetismo artístico debes relacionarte con artistas. Frecuenta la compañía de devotos si quieres
desarrollar magnetismo espiritual.
Ésta es una de las razones por las que en las enseñanzas de yoga se recomienda
practicar satsanga, buena compañía. Es también uno de los motivos por los que es tan
importante tener un gurú, un maestro que haya alcanzado a Dios, pues sintonizando
nuestra conciencia con él podremos “alinear” nuestras moléculas en su dirección y
adquirir su poder magnético.
2) Practicar Yoga. Como ya dijimos el yoga alinea las moléculas de tu interior. Para
ello podemos utilizar múltiples técnicas: Hacer ejercicios de respiración llevando la
energía hacia arriba por la columna; concentrarnos profundamente en el ojo espiritual;
liberar el poder de la kundalini*. Todo cuanto dirija tu energía hacia arriba alinea tus moléculas.

Además de estas dos formas básicas, también puede adquirirse magnetismo
actuando correctamente con relación al cuerpo. Particularmente con respecto a la
alimentación. Si tomas alimentos que bloquean el sistema digestivo creas obstáculos al
flujo de energía en tu interior.
Ciertos alimentos tienen una gran influencia magnética en el cuerpo, algunos de
ellos colapsan el flujo energético. Ésta es una de las razones por la que los yoguis
afirman que no debe comerse carne. Otra razón es que la carne tiene su propio
magnetismo y es muy fuerte, en especial el magnetismo negativo creado por el miedo
del animal en el momento de morir. Las personas que comen carne tienen tendencia
hacia la ira porque esa conciencia de miedo pasa a su cuerpo.
Las frutas, por el contrario, tienen grandes cualidades magnéticas que son
absorbidas por nosotros al comerlas. Los yoguis dicen incluso que cada tipo de fruta
posee su magnetismo. Los plátanos, por ejemplo, desarrollan humildad, las cerezas
alegría, las uvas amor y devoción, las manzanas y peras paz, las fresas dignidad, etc.

Todas las frutas tienen vibraciones espirituales en mayor o menor medida.
Las emociones también influyen en nuestro magnetismo. Si aprendemos a amar a
los demás, a crear armonía en nuestro sistema nervioso por medio de una mente y unos
pensamientos armoniosos, nos daremos cuenta de que nuestra armonía no sólo se
manifestará en el cuerpo, este magnetismo se expandirá a nuestra aura, la aumentará y
fortalecerá y hará imposible que seamos heridos por las circunstancias externas.
En las posturas de Hatha Yoga utiliza tus manos para expandir y fortalecer tu aura
alrededor del cuerpo. Muévete y realiza todas tus actividades con un sentido de poder,
de estar moviéndote en luz. No se trata sólo de aumentar el vigor, la fuerza, todos
nuestros movimientos deben estar bajo nuestro mando.
Se puede desarrollar el aura hasta el punto que los demás la sientan a distancia.
Todos nosotros poseemos la capacidad potencial de ser magnéticos. Sólo tenemos que
dirigir muestras moléculas en el sentido adecuado.

A niveles más sutiles, si llevas tus pensamientos hacia arriba, en la dirección
correcta, desarrollarás intuición. La energía atraerá hacia ti amigos, oportunidades,
facilidades. Por ejemplo, hay personas que consiguen fácilmente buenos empleos, los
demás piensan ¡qué suerte tiene! No es suerte, es magnetismo. Las personas que están
convencidas de que “tendrán suerte” la tienen. Ésta es la razón de la llamada “suerte de los principiantes”. El principiante no piensa, porque las desconoce, en las dificultades,
sino que pone todas sus expectativas, ilusiones, confianza, entusiasmo, en lo que hace.
Si quieres tener suerte no esperes pasivamente que la suerte venga a ti, sal a su
encuentro. Tus pensamientos crean un campo magnético y según sean, así atraerán los
resultados.
La determinación mental a superar los obstáculos atraerá hacia nosotros lo necesario
para superarlos hasta niveles sorprendentes. No permitas que tu mente se oriente hacia
el desastre, si la orientas hacia la resolución de las asuntos obtendrás resultados
extraordinarios.

Han existido algunos criminales que llegaron a ser grandes santos, precisamente
porque para ser un criminal se necesita poseer una determinación muy fuerte. Cuando
decidieron poner su determinación en la dirección correcta pudieron superar su mal
karma acumulado y encontrar a Dios. Para elevarnos, además de dirigir la energía
correctamente, es necesario desarrollar una gran corriente de energía en nuestro interior.
La energía es la clave del éxito. Recuerda. “Cuanto mayor es la voluntad, mayor es el
flujo de energía”. Y puesto que la energía es la responsable del magnetismo, este
axioma se aplica también a él: “Cuanto mayor es el flujo de energía más fuerte es el
campo magnético”.
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lunes, 2 de marzo de 2009

Los principios basicos morales del yoga II




Niyama significa no control. Esta sección contiene cinco normas (síes) que se
refieren a las observancias o preceptos del sendero del Yoga:

1) Saucha (Limpieza)
2) Santosha (Contentamiento)
3) Tapasya (Austeridad)
4) Swadhyaya (Autoestudio o Introspección)
5) Ishwara pranidhana (Devoción al Señor Supremo)


1.- Saucha, (Limpieza)
Limpieza se refiere especialmente a la pureza del corazón, si bien incluye también la
limpieza del cuerpo.
La limpieza del cuerpo es necesaria para el yogui porque sin limpieza física no se
puede tener dominio sobre uno mismo. La suciedad física impide ir más allá del cuerpo
y alcanzar percepciones elevadas. En esta falta de limpieza física se incluyen también
los alimentos insanos y la falta de eliminación de los productos de desecho del cuerpo.
En un jardín la tierra se considera limpia y buena, pero cuando aparece en la cocina
se convierte en suciedad. El corazón humano es impuro cuando desea cosas extrañas a
nuestra verdadera naturaleza. Los pensamientos impuros nos llevan hacia abajo, siendo
menos importante el tipo de asunto de que se trate, que la dirección que imprime a
nuestros deseos. Cierto tipo de música nos eleva, otra nos deprime. Cierto tipo de
compañía puede perturbar sutilmente las vibraciones personales y entorpecer el
desarrollo interior. Es mejor relacionarse con pocas personas e incluso limitarse a la
compañía de gente espiritual. El aislamiento es el precio de la grandeza de espíritu.
Patanjali dice que de la perfección de Saucha surge la conciencia de la liberación del
cuerpo; ya no nos vemos inclinados a la búsqueda del placer físico. El amor por los
demás se vuelve desinteresado y espiritual. El corazón, al liberarse de las impurezas
externas e internas, es capaz de descubrir que los anhelos y deseos que había depositado
en este mundo físico se alcanzan realmente en el Espíritu. Jesús dijo “ Bienaventurados
los puros de corazón, porque ellos verán a Dios”.
Cuando medites acércate a Dios con el corazón puro y ofrécele a Él todos tus
deseos. Una ducha antes de la meditación ayuda, pero es más importante deshacerse de
los pensamientos y de los impulsos mundanos, porque se aferran a nosotros como el
humo cuando estamos en compañía de fumadores.
En la práctica del Hatha Yoga, Saucha implica la eliminación de las toxinas e
impurezas físicas, de la tensión y de las obstrucciones al flujo de la energía en el cuerpo
que impiden alcanzar el bienestar físico y espiritual.


2.- Santosha, (contentamiento)
Contentamiento significa aceptar las cosas tal como son y sentirse feliz con que lo
sean. Este niyama es considerado como la virtud suprema no sólo por los grandes
yoguis, sino por los santos de todas las religiones. San Francisco de Sales decía: “Un
santo triste es un triste santo”. La razón es que cuando se adquiere esta virtud, con ella
vienen de la mano muchas otras. Cuando existe alegría interior es fácil ser amable, no
enfadarse ni deprimirse, sentirse y comportarse con elevación.
El contentamiento se alcanza, no cuando todo va bien, sino practicándolo como una
auténtica cualidad. Si esperas a que todo vaya bien, pasarás tu vida esperando hasta la
siguiente encarnación.
¿Cómo adquirir santosha? Cuenta Sri Gyanamata que en una ocasión en que estaba
pasando por momentos muy difíciles se encontraba orando al atardecer y de pronto le
fue dictada la siguiente oración: “Señor, no cambies las circunstancias de mi vida,
cámbiame a mi misma”.
No debemos permitir que nuestra felicidad dependa de las condiciones externas. Sea
cual sea el ambiente en que nos desenvolvamos o las circunstancias que nos toquen
vivir, nada debe alterar nuestra paz interior.
Tenemos tendencia a buscar nuestra felicidad en el exterior, sin comprender que sin
alegría interior no es posible sentirse satisfecho. Pero si combatimos esa tendencia del
corazón a buscar la felicidad fuera de nosotros, aceptando cuanto tenemos como
procedente de Dios, descubriremos que la alegría ya existe, en este momento, y que está
dentro de nosotros.
Según Patanjali, la práctica de santosha conduce a ver la Dicha Divina en cada
átomo de la creación y más allá de la creación.
En la meditación el contentamiento te será de gran ayuda, al suprimir la tendencia a
“apretar los dientes” y preguntar “¿Cuándo voy a ser FELIZ?
Cuando practiques las posturas de Hatha Yoga, realízalas siempre con un
sentimiento de gozo, casi como si sonrieras internamente.


3.- Tapasya, (Austeridad)
El término sánscrito Tapasya resulta difícil de traducir porque la austeridad parece
tener una connotación de severidad que no es lo que realmente significa. Significa
retirar nuestra energía de los reclamos externos, contenerla para que no se malgaste y
dirigirla hacia arriba.
Podemos enfocar este niyama desde tres puntos de vista, como simplicidad, como
autodisciplina y como supresión de las distracciones.


a) Simplicidad. La austeridad no significa penitencia externa, sino reconocimiento
de que la felicidad no está en las cosas. En el mundo occidental se identifica felicidad
con posesiones; la vida más plena parece la más llena de las llamadas “cosas buenas”,
casas lujosas, comidas refinadas, ropa cara. Por el contrario la madre de Paramhansa
Yogananda le aconsejaba “Nunca desees riquezas”. Cuando él le preguntaba por qué, su
respuesta era: “Porque te esclavizarán”.
b) Autodisciplina. La libertad no está en dejarnos llevar por nuestros impulsos, por
nuestros hábitos, por los caprichos de nuestro cuerpo, sino en ejercer férreamente
nuestra voluntad. Debemos entender la voluntad, no como la mera facultad de desear,
sino de actuar como inteligencia, independientemente de nuestros instintos, desde
nuestro ser más elevado.
En el sentido más sutil, practicar tapasya significa dominar nuestros gustos y
aversiones. Significa firmeza para contener la corriente que nos arrastra hacia fuera.
c) Supresión de las distracciones. Las distracciones crean vacío interior. Si
queremos llegar a realizar algo importante en la vida debemos aprender a canalizar
nuestras energías. Se cuenta que cuando el gran físico Albert Eisntein se entregaba a la
resolución de un problema se olvidaba hasta de comer, ¡a veces durante días!
Con la práctica del autocontrol se adquiere un enorme poder. Patanjali afirma que la
perfección en tapasya desarrolla ciertos poderes sutiles o siddhis latentes en el ser
humano.
Al meditar disciplina tu mente para que no se deje arrastra de aquí para allá. No
permitas que te domine, dile firmemente que ahora quien dirige “la orquesta” eres tú.
En la práctica de Hatha Yoga haz cada movimiento con la máxima consciencia, con
la sensación de ser dueño de tu cuerpo, no de que tu cuerpo te domina como un coche
cuesta abajo y sin frenos. Cada movimiento debe ser pausado y armonioso, aunque sólo
sea estirar un dedo.

4.- Swadhyaya, (Autoestudio)
Swadhyaya o autoestudio es mucho más que autoanálisis e investigación de nuestras
motivaciones ocultas; es más profundo que el autoanálisis intelectual. Significa tomar
conciencia de uno mismo; trata de un “estudio del yo” que se convierte en la aventura
suprema del autodescubrimiento
Autoestudio, en sentido yóguico, significa erradicar del corazón los engaños y falsos
apegos que nos impiden comprender qué somos realmente: el Espíritu Infinito.
El autoestudio debe comenzar con la autocrítica. Recuerda que antes de juzgar a los
demás tienes que juzgarte a ti mismo. La autocrítica realizada con objetividad te llevará
al segundo paso en swadhyaya, la introspección. Lleva a cabo una observación
cuidadosa de tus propios pensamientos, sentimientos y motivaciones. Paramhansa
Yogananda recomienda practicar la introspección todas las noches para comprobar si
estás siendo arrastrado por la corriente de los malos hábitos o estás desarrollando tu
fuerza de voluntad. De esa forma llegarás a conocerte tal como eres. Al avanzar en la
práctica de la introspección se llega al autoconocimiento. Se descubre que nuestra
realidad no son nuestras debilidades, nuestras limitaciones, nuestro comportamiento
externo. Se descubre que la realidad fundamental del ser que está más allá del
pensamiento, la forma y la sustancia, que no puede ser observada ni analizada, que ni siquiera puede definirse, aunque a veces se describe por medio de su cualidad esencial:
el gozo.
Patanjali dice que de la perfección en la práctica de swadhyaya se obtiene el poder
de entrar en contacto con seres de esferas más elevadas de existencia y recibir su ayuda.
Pues gracias al autoestudio y al descubrimiento de nuestros estados profundos de
conciencia, es posible sintonizar con niveles de conciencia más elevados.
Swadhyaya es también el objetivo más profundo del Hatha Yoga: preparar el
cuerpo, como se haría con un templo, para la comunión con el Señor Infinito y con esos
eminentes seres que viven siempre en Su luz.


5.- Ishwara pranidhana, (Devoción al Señor Supremo)
Este niyama no trata sobre sentimientos sensibleros, sino sobre enfocarse
completamente en lo que se desea; enfocarse profundamente, con todo el corazón.
En una historia de la India se cuenta que un joven se dirigió a un santo para que le
enseñase a meditar. El santo supo que el aspirante a discípulo todavía no estaba
preparado, así que le llevó hasta la orilla del río y agarrándole le metió la cabeza debajo
del agua. Se la mantuvo hundida hasta que el joven, en su agonía, empezó a dar patadas.
Entonces el santo le preguntó: “¿Qué era lo que más deseabas cuando tenías la cabeza
dentro del agua?”. “Aire”, respondió el joven. El santo le dijo: “Cuando desees a Dios
de ese modo, vuelve a mí”.
¿Por qué hablar de Dios si el yoga no se basa en creencias sino en prácticas? Porque
no se puede ascender espiritualmente sin concebir que existe algo más elevado que la
conciencia humana. Si el yogui, al querer llegar a realidades más elevadas, les llama
“Dios”, ¿cuál es la objeción?. El hombre, con su pequeña mente, no puede comprender
un estado de perfección absoluta, pero es correcto que sienta devoción hacia ese ideal.
Paramhansa Yogananda dijo en una ocasión, “Cuando encuentras a Dios comprendes
que es un Ser consciente a quien se puede recurrir y no simplemente un estado mental
abstracto”.
Tener devoción al Ser Supremo es fundamental para el progreso espiritual. Sin
devoción no se puede avanzar por el sendero espiritual, de igual modo que no se
avanzaría por una carretera difícil si no se tiene deseo de llegar al final del viaje. Sri
Yukteswar dijo que no podemos siquiera poner un pie delante del otro en el camino
espiritual sin “despertar el amor natural del corazón”.
Patanjali dice que gracias a la perfección en Ishwara pranidhana se entra en el rayo
de amor divino, donde reside la Conciencia infinita. Sin ese amor no es posible recibir
la sutil emisión que emana del corazón del Silencio Infinito.
Las posturas de yoga deben hacerse con un sentido de adoración si se quiere obtener
de ellas el mayor beneficio. Fueron creadas por grandes sabios que veían en ciertas
posturas la expresión externa de los movimientos internos del alma.

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